El Unicornio

La constelación del Unicornio se encuentra en el hemisferio norte de la esfera celeste. Fue descrita por Petrus Plancius en el año 1613, formando parte de las 4 constelaciones de Plancius. Es una constelación situada cerca de la Vía Láctea, rica en objetos nebulares como la famosa nebulosa del Cono, la nebulosa Roseta o la nebulosa variable de Hubble.

Esta constelación ocupa una superficie de 481,6° cuadrados, en los que contiene un total de 1 objeto Messier, 58 objetos NGC y 4 objetos Caldwell. La estrella más brillante del Unicornio es Beta Monocerotis. En cuanto a su nomenclatura, su abreviatura es Mon, su nombre en latín es Monoceros y su genitivo también es Monocerotis. Tiene un total de 138 estrellas (de magnitud visual < 6,5).

Carta celeste de la constelación del Unicornio
Carta celeste de la constelación del Unicornio

Localización

Se puede localizar la constelación del Unicornio al este de la popular constelación de Orión, inmediatamente al norte del Can Mayor y cerca de la Vía Láctea.

El Unicornio tiene 7 constelaciones colindantes:

Coordenadas

El Unicornio es una constelación invernal, como lo atestigua su cercanía a Orión y a la luminosa estrella Sirio. El ecuador celeste atraviesa esta constelación dividiéndola casi por la mitad. Esto significa que podremos observar las joyas que encierra prácticamente desde cualquier punto de la Tierra.

La constelación del Unicornio abarca una región del cielo comprendida entre las 5 horas 55 minutos y las 8 horas 10 minutos de ascensión recta, y entre 11° S y 12° N de declinación, aproximadamente.

Estrellas notables

Todas las estrellas del Unicornio son bastante débiles: de magnitud cuarta o superior. A pesar de ello, muchas son dobles o triples y suelen ser muy bellas. La estrella más luminosa del Unicornio es Beta Monocerotis, con una magnitud aparente de 3,7. También es conocida con el nombre de Cerastes.

Se trata en realidad de una estrella múltiple formada por tres estrellas fácilmente separables incluso con pequeños instrumentos. Las magnitudes aparentes de las tres componentes son, respectivamente, 4,7, 5,2 y 6,1. Entre la primera y la segunda están separadas 7,4 segundos de arco, y entre la segunda y la tercera 2,8 segundos de arco. Se encuentran a 690 años luz de nuestro sistema solar.

La estrella Alfa Monocerotis o Lucida tiene una magnitud de 3,9, siendo la segunda más brillante. Así pues, su nombre no cumple con la denominación de Bayer del orden del alfabeto griego según su luminosidad. Se trata de una estrella gigante naranja situada a 144 años luz de nosotros.

Una estrella interesante es Épsilon Monocerotis, con una magnitud de 4,3. Se trata en realidad de una estrella doble: la componente principal es de color amarillo y tiene una magnitud de 4,5, mientras que la secundaria es de color azul y brilla con una magnitud aparente de 6,5, lo que ofrece un notable contraste cromático. A su vez, la primera componente es también una binaria electroscópica.

En esta constelación puede observarse una interesante estrella variable conocida con el nombre de S Monocerotis. Sus variaciones de luminosidad la hacen oscilar desde la magnitud 4,6 a la 4,7. A poco menos de 3 segundos de arco encontramos una compañera de magnitud 7,6 observable con instrumentos pequeños.

Objetos notables

El Unicornio es una constelación rica en interesantes objetos telescópicos debido a su posición próxima al plano ecuatorial galáctico.

M50 es un cúmulo abierto que cubre una zona de la bóveda celeste de diámetro igual a dos tercios del lunar. Es un objeto de sexta magnitud fácilmente observable con pequeños telescopios. Este cúmulo está formado por unas 200 estrellas y está situado a unos 3.200 años luz de nuestro sistema solar.

El objeto más bello del Unicornio y que además es uno de los más bonitos del firmamento es la nebulosa Roseta, situada cerca de la estrella Épsilon Monocerotis. Tiene una magnitud aparente de 9 y se halla a 5.200 años luz de distancia.

Se trata de una región de gas hidrógeno ionizado en cuyo interior hay un cúmulo abierto de estrellas jóvenes, conocido como NGC 2244. Estas estrellas se formaron con parte del gas que dio origen a la nebulosa y contribuyen a iluminarla con la emisión de rayos ultra violeta.

En el interior de la nebulosa Roseta pueden verse asimismo numerosos «glóbulos de Bok»: unos puntitos que se recortan sobre el fondo luminoso de la nebulosa como manchas oscuras. Están formados por condensaciones de gas y polvo que, por acción de la gravedad, van formando unos «grumos» que serán el origen de nuevas estrellas. Por tanto, la nebulosa Roseta es una forja de estrellas en pleno funcionamiento.

Otro objeto interesante es la nebulosa del Cono (NGC 2264). Recibe ese nombre debido a que su forma sugiere la de este cuerpo geométrico, y es derivada de la alternancia de nubes de hidrógeno y de polvo que enmascaran la luz procedente de las regiones posteriores. Contiene un cúmulo abierto y la estrella S Monocerotis. Tiene una magnitud aparente de 9 y se encuentra a 2.700 años luz de nosotros.

La nebulosa variable de Hubble (2261) también es digna de mención. Su magnitud aparente también es de 9, aunque su luminosidad no es constante, ya que varía rápidamente incluso en una unidad de magnitud. Por esta razón se conoce con el nombre de «nebulosa variable». Esta variabilidad se debe a que alberga la estrella R Monocerotis, que oscila irregularmente entre la magnitud 11 y 13,8.

Mitología

La constelación del Unicornio apareció por primera vez en un atlas celeste de 1613 del astrónomo flamenco Petrus Plancius, y fue registrada por Jakob Bartsch en su carta estelar de 1624. Plancius era un teólogo que quiso introducir en el firmamento el fabuloso animal provisto de un único cuerno, que simboliza la pureza y que se cita a menudo en la Biblia. Sin embargo, según otras fuentes, esta constelación figuraba en una esfera de la antigua Persia.