Orión

La constelación de Orión está situada en el hemisferio norte de la esfera celeste. Fue descrita por Claudio Ptolomeo en el Almagesto (siglo II), formando parte de las 48 constelaciones antiguas. Orión es una constelación invernal muy conocida que representa a un cazador mitológico. El objeto más importante de esta constelación es la famosa nebulosa Cabeza de Caballo (M42), que forma parte de uno de los brazos espirales de nuestra galaxia, el Brazo de Orión.

Esta constelación ocupa una superficie de 594,1° cuadrados, en los que contiene un total de 3 objetos Messier, 66 objetos NGC y ningún objeto Caldwell. La estrella más brillante de Orión es Rigel. En cuanto a su nomenclatura, su abreviatura es Ori, su nombre en latín es Orion y su genitivo es Orionis. Tiene un total de 204 estrellas (de magnitud visual < 6,5).

Carta celeste de la constelación de Orión
Carta celeste de la constelación de Orión

Localización

La constelación de Orión puede identificarse a partir de las tres estrellas del Cinturón que, a pesar de no ser muy luminosas, atraen la atención del observador por su disposición en línea recta casi perfecta: son las Tres Marías de la tradición popular. Están situadas en el centro de un cuadrilátero de estrellas más luminosas que representan los hombros y las rodillas de Orión.

Orión tiene 5 constelaciones colindantes:

Coordenadas

Orión abarca una región del cielo comprendida entre 23° N y 11° S de declinación, y entre 4 horas 40 minutos y 6 horas 20 minutos de ascensión recta. Es íntegramente visible parte del año desde las regiones situadas entre 79° N y 67° S. Nunca es íntegramente visible por encima de 79° ni por debajo de 67° S.

Al cabalgar sobre ambos hemisferios celestes, no es íntegramente visible todo el año desde ningún punto de la Tierra. Para observadores situados en latitudes como la de España, cuando la constelación es visible en dirección sur, se encuentra aproximadamente a medio camino entre el cenit y el horizonte.

Estrellas notables

El hombro oriental de Orión es la estrella Alfa o Betelgeuse, de color anaranjado. Se trata de una estrella gigante roja variable de una magnitud que oscila entre 0,4 y 1,3 en poco más de cinco años. A pesar de que se le ha asignado la primera letra del alfabeto griego, es menos luminosa que Rigel o Beta (magnitud 0,1), la rodilla occidental de Orión, de color blanco.

Las tres estrellas del Cinturón son astros jóvenes y extremadamente calientes. De oriente a occidente, son: Alnitak o Zeta (magnitud 1,8), Alnilam o Epsilon (magnitud 1,7) y Mintaka o Delta (magnitud 2,2).

Otras estrellas interesantes se encuentran en la llamada Espada de Orión. Nos referimos a un grupo de estrellas situadas debajo del Cinturón: Theta es una estrella múltiple formada por un grupo de cuatro estrellas, más conocido con el nombre de Cúmulo del Trapecio, descubierto por Galileo Galilei.

La nebulosa Cabeza de Caballo

El objeto principal de la constelación es la gran nebulosa Cabeza de Caballo, formada por los objetos M42 y M43. Esta nebulosa es una gigantesca nube de gas situada a 1350 años luz de la Tierra. Es visible a simple vista en las noches nítidas y sin Luna, si se observa desde lugar alejados de las grandes ciudades. Si se observa con unos prismáticos, aparece como una copa invertida, mientras que, al telescopio, muestra un juego de claroscuros.

Las dimensiones de la nebulosa Cabeza de Caballo son notables, con un diámetro de unos 7 años luz. El Telescopio Espacial Hubble ha descubierto en ella numerosas estrellas en fase de formación, rodeadas de discos de materia oscura (discos protoplanetarios) en los que podrían desarrollarse sistemas planetarios.

En la constelación de Orión también se encuentra otro objeto menos visible y que forma parte del catálogo Messier: la nebulosa M78. Esta nebulosa fue descubierta por Pierre Méchain en 1780, y es fácilmente visible con pequeños telescopios.

Mitología

Orión era el hijo del Dios del mar, Poseidón, y tenía como rasgos característicos la fogosidad amorosa y una gran habilidad para la caza. Una vez asedió a las siete hijas de Atlante, las Pléyades, las cuales, para huir de sus incesantes atenciones, pidieron a los dioses que las convirtieran en estrellas, y fueron complacidas.

Pero Orión también había suscitado la ira de Diana al vanagloriarse de que podía cazar cualquier animal. Por esto, la Diosa lo envió contra un escorpión, que le dio muerte. Los dioses, movidos por la compasión, transformaron al cazador y al Escorpión en constelaciones.