Ofiuco

La constelación de Ofiuco se encuentra en el hemisferio sur de la esfera celeste. Fue descrita por Claudio Ptolomeo en el Almagesto (siglo II), formando parte de las 48 constelaciones antiguas. Ofiuco es una de las mayores constelaciones del cielo y, aunque está atravesada por la eclíptica, no forma parte de las constelaciones zodiacales. Representa el hombre que sostiene una serpiente entre sus manos. También es conocida con el nombre de «El cazador de serpientes».

Esta constelación ocupa una superficie de 948,3° cuadrados, en los que contiene un total de 7 objetos Messier, 42 objetos NGC y ningún objeto Caldwell. La estrella más brillante de Ofiuco es Ras Alhague. En cuanto a su nomenclatura, su abreviatura es Oph, su nombre en latín es Ophiuchus y su genitivo es Ophiuchi. Tiene un total de 174 estrellas (de magnitud visual < 6,5).

Carta celeste de la constelación de Ofiuco
Carta celeste de la constelación de Ofiuco

Localización

Las estrellas de Ofiuco dibujan en el cielo un gran anillo irregular situado entre la constelación de Hércules y la del Escorpión. El astro más brillante de Ofiuco, Ras Alhague, está situado en el firmamento a unos 5° al este, es decir, a la izquierda de Alfa Herculis.

Ofiuco tiene 6 constelaciones colindantes:

Coordenadas

La constelación del Ofiuco constituye una constelación irregular limitada por Hércules, la Cabeza de la Serpiente, la Cola de la Serpiente, el Águila, Sagitario y el Escorpión. Ocupa una región del cielo comprendida entre las 16 horas y las 18 horas 40 minutos de ascensión recta, aproximadamente, y entre 30° S y 15° N de declinación, aproximadamente.

Estrellas notables

La estrella Ras Alhague es la estrella Alfa Ophiuchi del Ofiuco, es decir, la más brillante, y tiene una magnitud de 2,1. Su posición representa la cabeza del encantador de serpientes. Se trata de una estrella de luz blanca con un compañero invisible que orbita a su alrededor en unos 8 años.

El espectro de Ras Alhague presenta unas fuertes rayas de absorción debidas a la materia que hay entre nosotros y el astro. Como se encuentra sólo a 54 años luz de la Tierra, la explicación más plausible de este fenómeno hay que buscarla en la presencia de una nube de materia difusa que envuelve la estrella.

La estrella Cebalrai o Beta Ophiuchi se encuentra a 82 años luz de nuestro sistema solar. Se trata de una gigante naranja similar a la estrella Arturo, aunque es más pequeña y menos brillante. Esta estrella muestra cierta variabilidad en su luminosidad, de modo que su magnitud aparente varía de 2,75 a 2,77.

Rho Ophiuchi es una estrella binaria formada por cuatro estrellas, separables con pequeños instrumentos: la componente principal tiene una magnitud de 5,3 y está a 4 segundos de arco de una compañera de magnitud 6. Cerca de estas dos estrellas pueden observarse otras dos de magnitud 7,9 y 7.

En cambio Tau Ophiuchi, con una magnitud de 5,2, está formada por dos estrellas que orbitan una alrededor de la otra en 280 años. Para separarlas se necesita un instrumento con apertura mayor o igual de 7,5 cm.

La estrella de Barnard

Observable incluso con telescopios pequeños o con unos prismáticos, la estrella de Barnard toma su nombre del astrónomo estadounidense que la estudió. Se trata de una enana roja de magnitud 9,5 y está entre las más próximas al Sol, a sólo 6 años luz de nuestro sistema solar.

Esta distancia la coloca inmediatamente después del sistema de Alfa Centauri. Su peculiaridad radica en el hecho de que es la estrella dotada de mayor movimiento propio que se conoce. Se desplaza por el firmamento cubriendo un ángulo equivalente a 10,29 segundos de arco al año.

Esto significa que la estrella de Barnard tarda 175 años en atravesar una región del firmamento que tiene un diámetro igual al aparente del disco lunar.

Objetos notables

La constelación de Ofiuco contiene muchos cúmulos, tanto abiertos como globulares. A esta última categoría pertenecen los numerosos objetos de Messier de la constelación: M9, M10, M12, M14, M19, M62 y M107.

Los más luminosos son M10 y M12 de séptima magnitud. En los instrumentos pequeños aparecen como manchas luminosas, pero aperturas superiores a 15 cm permiten resolver cada una de las estrellas.

Además de estos objetos, también son dignos de mención los cúmulos abiertos NGC 6633 e IC 4665, observables con prismáticos, y la nebulosa planetaria NGC 6572 de décima magnitud.

Mitología

Las tradiciones sobre Ofiuco cuentan dos leyendas distintas sobre esta constelación. Según una de ellas, se trataría de Asclepio, el mítico hijo de Apolo que aprendió del centauro Quirón el arte de la medicina. Asclepio fue tan hábil en la práctica médica que consiguió resucitar a los muertos.

Por eso, Plutón, dios del reino de ultratumba, intervino cerca de Júpiter para que lo matase. Júpiter le complació, pero Apolo se encolerizó hasta tal punto por la muerte de su hijo que eliminó a los cíclopes que preparaban los rayos de Júpiter.

Para reparar de algún modo la muerte de Asclepio, Júpiter se vio obligado a ponerle en el cielo como constelación. Según otra tradición, Ofiuco está asociado al mítico Enkidu, amigo de Gilgamesh.