El Camaleón

La constelación del Camaleón está situada en el hemisferio sur de la esfera celeste. Fue descrita por Johann Bayer en su atlas estelar Uranometria (año 1603), formando parte de las 13 constelaciones de Bayer. Se trata de una constelación pequeña, poco llamativa y situada muy cerca del Polo Sur celeste.

Esta constelación ocupa una superficie de 131,6° cuadrados, en los que contiene un total de 4 objetos NGC, 1 objeto Caldwell y ningún objeto Messier. La estrella más brillante del Camaleón es Alfa Chamaeleontis. En cuanto a su nomenclatura, su abreviatura es Cha, su nombre en latín es Chamaeleon y su genitivo es Chamaeleontis. Tiene un total de 31 estrellas (de magnitud visual < 6,5).

Carta celeste de la constelación del Camaleón
Carta celeste de la constelación del Camaleón

Localización

La localización de la constelación del Camaleón puede ser difícil debido a que las estrellas que la componen son de cuarta magnitud o más débiles. Para encontrarla, conviene partir de otra muy brillante y fácilmente reconocible: la Cruz del Sur.

Prolongando en dirección al Polo Sur celeste la recta que une las estrellas Alfa Crucis y Gamma Crucis de la Cruz del Sur llegaremos a las proximidades de la estrella Beta Chamaeleontis, con una magnitud de 4,2. Alternativamente, encontraremos el Camaleón entre las constelaciones de la Mosca y la Mesa.

El Camaleón tiene 6 constelaciones colindantes:

Coordenadas

El Camaleón es una constelación pequeña que abarca una región del cielo comprendida entre las 7 horas 40 minutos y las 13 horas 35 minutos de ascensión recta, y entre -75° y -82° de declinación, aproximadamente. Esta constelación no es observable desde latitudes septentrionales debido a su baja declinación.

Estrellas notables

La estrella más brillante de la constelación del Camaleón es Alfa Chamaeleontis, con una magnitud aparente de 4. Se trata de una estrella enana de color blanco-amarillo que se encuentra a unos 64 años luz de nuestro Sol. La baja luminosidad de esta estrella ya indica lo débiles que son el resto de estrellas de esta constelación.

Al contrario de lo que dictaría la denominación de Bayer, la segunda estrella más brillante no es Beta Chamaeleontis sino Gamma Chamaeleontis, con una magnitud de 4,09. Se encuentra mucho más distante que la anterior, a unos 417 años luz de nuestro sistema solar, aproximadamente. Esta estrella es una gigante roja.

Beta Chamaeleontis es la tercera estrella más brillante, con una magnitud aparente de 4,24, variable hasta 4,30. Así pues, se trata en realidad de una estrella variable. Se halla a casi 300 años luz de nosotros.

En el Camaleón también encontramos estrellas binarias. Por ejemplo Delta Chamaeleontis está formada por dos astros llamados Delta 1 y Delta 2, cuyas magnitudes son de 5,5 y 4,5 respectivamente. Las dos estrellas que la componen no están ligadas gravitacionalmente, ya que encuentran respectivamente a 370 y 550 años luz de la Tierra. Se pueden distinguir con claridad con unos prismáticos.

Épsilon Chamaeleontis es otra estrella binaria, pero más difícil de resolver. Se requiere aperturas superiores a los 15 cm. Las magnitudes de sus componentes son de 5,5 y 6,3, respectivamente. Ambas estrellas se observan muy próximas entre sí, a una distancia de 1 segundo de arco.

Objetos notables

Si la observación de las estrellas de esta constelación es decepcionante, otro tanto cabe decir de los objetos que contiene. La excepción es la nebulosa planetaria NGC 3195, situada entre las estrellas Delta Chamaeleontis y Zeta Chamaeleontis, cerca del límite sur de la constelación.

La nebulosa NGC 3195 tiene una magnitud aparente de 11,5 y es una de las más populares de los cielos australes. Tiene una forma ovalada y un tamaño de unos 40×35 segundos de arco. Esta nebulosa que se encuentra a unos 5.500 años luz de distancia de nuestro sistema solar fue descubierta por John Herschel, el hijo de William Herschel, en el año 1835.

Mitología

La constelación del Camaleón no está asociada a ninguna leyenda. Esto es debido a que su creación es muy reciente: fue introducida por Pieter Dirkszoon Keyser y Frederick de Houtman entre los años de 1595 y 1597, y su primera descripción data de 1603 en el libro Uranometria de Johann Bayer.