La Vela

La constelación de la Vela está situada en el hemisferio sur de la esfera celeste. Fue introducida por Nicolas-Louis de Lacaille en el siglo XVIII, formando parte de las 41 constelaciones modernas. La Vela surgió de la división de una gigantesca constelación antigua llamada Argo Navis, que el mismo Lacaille dividió en cuatro partes, junto con la Quilla, la Popa y la Brújula.

Esta constelación ocupa una superficie de 499,6° cuadrados, en los que contiene un total de 42 objetos NGC, 3 objetos Caldwell y ningún objeto Messier. La estrella más brillante de la Vela es Gamma Velorum. En cuanto a su nomenclatura, su abreviatura es Vel, su nombre en latín es Vela y su genitivo es Velorum. Tiene un total de 214 estrellas (de magnitud visual < 6,5).

Carta celeste de la constelación de la Vela
Carta celeste de la constelación de la Vela

Localización

La constelación de la Vela está cerca de las que antiguamente estaban reunidas en la gran constelación de Argo Navis. Teniendo el norte a la espalda, la Vela se encuentra a occidente del Centauro. Además, las estrellas Beta y Delta Crucis indican aproximadamente la estrella más luminosa de la Vela: la estrella Gamma Velorum.

La Vela tiene 5 constelaciones colindantes:

Coordenadas

La constelación de la Vela abarca una región del cielo comprendida entre 37° S y 57° S de declinación, y entre 8 horas y 11 horas 5 minutos de ascensión recta. Es completamente visible durante todo el año desde latitudes más al sur de 53° S, y parte del año desde la zona situada entre 53° S y 33° N. Más al norte de 33° N sólo es posible verla de forma parcial.

La Vela se encuentra en oposición al Sol hacia mediados de febrero, período en el cual resulta claramente observable durante toda la noche, transitando al sur a medianoche. El mejor mes para observarla es marzo.

Estrellas notables

La constelación de la Vela carece de las estrellas Alfa y Beta porque nació de la desmembración de otra constelación muy mayor (Argo Navis), tal y como ya se ha mencionado. La estrella más luminosa es Gamma Velorum, un sistema múltiple con al menos siete componentes: observada con unos prismáticos revela su duplicidad. Las dos componentes son de magnitud 1,8 y 4,3.

La más luminosa (Gamma Velorum A) pertenece a un tipo particular de estrellas conocidas como estrellas de Wolf-Rayet, nombre de los dos astrónomos que las estudiaron por primera vez. Son unas estrellas jóvenes que emiten grandes cantidades de gases expulsados de su superficie por intensos vientos estelares, tan fuertes que a veces están rodeadas de nubes visibles con grandes telescopios.

Otras estrellas interesantes son Delta Velorum, un sistema binario eclipsante cuyas componentes tienen magnitudes aparentes de 2,1 y 5,1 respectivamente, pero se necesitan telescopios de al menos 15 cm de apertura para resolverlas; y Psi Velorum, una estrella binaria cuyas componentes tienen unas magnitudes de 4,1 y 4,6.

Objetos notables

El objeto más notable de la Vela es una amplia pero débil luminosidad, visible en fotografías de larga exposición. Este objeto se conoce como nebulosa de Gum, nombre del astrónomo estadounidense que la estudió. Se piensa que los tenues filamentos de gas que la componen son el resultado de una supernova que acaeció hace miles de años.

Esta hipótesis se confirma por la presencia de un púlsar, un objeto rotatorio colapsado rápidamente que emite un haz de luz y de radioondas. Gracias a la rotación de la fuente, el haz se ve como el destello de un faro. Estos objetos son los residuos típicos de la explosión de estrellas que han llegado al final de su vida. El púlsar de la Vela efectúa 11 revoluciones sobre sí mismo en un segundo.

La constelación también contiene varios cúmulos abiertos, entre los cuales destaca NGC 2547. Se trata de un objeto celeste perceptible a simple vista, pero que requiere el empleo de al menos unos prismáticos para distinguir las estrellas que lo componen.

Mitología

La constelación de la Vela representa las velas de la nave Argos, la mítica embarcación en que partió Jasón en compañía de unos cincuenta héroes griegos, entre los que figuraban Cástor, Pólux, Hércules y el cantor Orfeo, para apoderarse del no menos mítico Vellocino de Oro.

La leyenda cuenta que Argos era la mejor nave jamás construida en la antigüedad, pero para botarla fue necesario el melodioso canto de Orfeo, porque había quedado varada en tierra firme sin que la fuerza de los argonautas, a pesar de ser enorme, pudiese moverla.