La Cabellera de Berenice

La constelación de la Cabellera de Berenice está situada en el hemisferio norte de la esfera celeste. Fue descrita por Johann Bayer en su atlas estelar Uranometria (año 1603), formando parte de las 13 constelaciones de Bayer. Sin embargo, esta constelación ya figuraba en el catálogo de Tycho Brahe un año antes. Representa la hermosa cabellera ofrecida en voto a los dioses por la reina de Egipto para salvar a su esposo, que había partido a la guerra.

Esta constelación ocupa una superficie de 386,5° cuadrados, en los que contiene un total de 8 objetos Messier, 329 objetos NGC y 3 objetos Caldwell. La estrella más brillante de la Cabellera de Berenice es Beta Comae Berenices. En cuanto a su nomenclatura, su abreviatura es Com, su nombre en latín es Coma Berenices y su genitivo es Comae Berenices. Tiene un total de 66 estrellas (de magnitud visual < 6,5).

Carta celeste de la constelación de la Cabellera de Berenice
Carta celeste de la constelación de la Cabellera de Berenice

Localización

La Cabellera de Berenice está entre las constelaciones del León y el Boyero. Observando a media distancia entre las estrellas Denébola, en la cola del León, y Arturo, en el Boyero, encontraremos hacia el norte un grupito de pequeñas estrellas débiles en forma de «V» invertida: es el cúmulo estelar de la Cabellera.

La Cabellera de Berenice tiene 5 constelaciones colindantes:

Coordenadas

La constelación de la Cabellera de Berenice es una típica constelación primaveral situada entre el León y el Boyero. Resulta visible desde la mayor parte de la Tierra, con la única excepción de las regiones más meridionales de nuestro planeta. Abarca una región del cielo comprendida entre las 11 horas 55 minutos y las 13 horas 35 minutos de ascensión recta, y entre 14° y 34° de declinación, aproximadamente.

Estrellas notables

La estrella más brillante de la constelación es Beta Comae Berenices, con una magnitud de 4,3. Esto ya indica que se trata de una constelación de débil luminosidad. Se trata de una estrella amarilla que dista de nosotros unos 30 años luz.

Un poco menos brillante pero muy interesante es Alfa Comae Berenices, también llamada Diadema de Berenice. La diferencia de magnitud entre esta estrella y la anterior sólo es perceptible por medio de instrumentos electrónicos.

Esta estrella es en realidad un un sistema binario cuyos astros están demasiado próximos entre sí para poderlos separar con telescopios de modestas dimensiones. Se necesita un instrumento de apertura superior a 10 cm para distinguirlas cuando se hallan separadas al máximo.

El movimiento orbital de Alfa Comae Berenices se cumple en unos 26 años y la órbita está casi puesta de filo respecto a la línea visual, es decir, que desde la Tierra se observa prácticamente de perfil. Se encuentra a unos 60 años luz de nosotros.

Un sistema muy bello y atractivo es el de 24 Comae Berenices: se trata de dos estrellas de colores contrastados: anaranjado y azul. Estas dos estrellas están separadas visualmente 20 segundos de arco una de otra. Sus magnitudes aparentes son de 5,2 y 6,7 respectivamente.

Como ya se ha dicho, la mayoría de las estrellas de esta constelación forman parte de un cúmulo observable a simple vista, conocido como Cúmulo Estelar de Coma o también Melotte 111, por el nombre del astrónomo que lo identificó como tal. Se encuentra a 250 años luz de nosotros y está formado por unas cuarenta estrellas.

Objetos notables

La Cabellera de Berenice es pobre en estrellas brillantes, pero muy rica en galaxias y otros objetos telescópicos. Por ejemplo, encontramos el cúmulo globular M53 de octava magnitud. En telescopios de aficionados aparece como un objeto nebuloso ligeramente ovalado con un centro grande y brillante.

Algunos objetos de la Cabellera de Berenice forman parte del Cúmulo de Virgo. Se trata de un cúmulo que se encuentra entre las dos constelaciones, y que contiene más de 1.000 galaxias, aunque pueden llegar a ser hasta 2.000. Algunas galaxias de este cúmulo que pertenecen a la Cabellera de Berenice son M85, M88, M99 y M100. Como las otras galaxias de este grupo, están a 65 millones de años luz y brillan entre las magnitudes nueve y diez.

Más próxima, a una distancia de entre 25 y 50 millones de años luz, está la galaxia M64, también conocida con el nombre de Galaxia del Ojo Negro. El nombre se debe a una franja de polvo que circunda su núcleo y que es visible con telescopios de diámetro superior a 15 cm. Tiene una magnitud aparente de 8,5.

El objeto más célebre de esta constelación es una galaxia no citada en el catálogo de Messier, a pesar de ser de décima magnitud y, por tanto, no más débil que otros astros descubiertos por el astrónomo francés. Se trata de NGC 4565, uno de los mejores ejemplos de galaxias puestas de perfil, motivo por el cual también es conocida con el nombre de Galaxia de la aguja.

Los telescopios más potentes muestran una banda de polvo que atraviesa su plano ecuatorial, dividiéndola en dos. Esta galaxia espiral es más grande que la Galaxia de Andrómeda y se encuentra a unos 47 millones de años luz de nuestro sistema solar.

Además de las galaxias del Cúmulo de virgo, hay otras galaxias pertenecientes a un grupo llamado Cúmulo de Coma que se encuentra más lejos, a 321 millones de años luz aproximadamente. Sus diez galaxias espirales más brillantes tienen magnitudes aparentes entre 12 y 14 y pueden ser observadas con telescopios de aficionados con aperturas mayores que 20 cm.

Mitología

La leyenda que recuerda el nacimiento de esta pequeña constelación narra que Berenice, reina de Egipto en el siglo III aC, estaba preocupada por la salvación de su esposo, Ptolomeo III, en guerra contra Seleuco, rey de Siria. Por eso, decidió hacer un voto a los dioses, prometiendo, a cambio de la salvación de su esposo, cortarse las espléndidas trenzas y ofrecerlas al templo de Afrodita.

Los dioses contentaron a la soberana y ésta se cortó la cabellera. Para recordar su belleza, los dioses decidieron ponerla en el cielo como constelación, a fin de que todo el mundo pudiera admirarla.